Comer, puede significar el hecho de experimentar una buena comida, hacer algo saludable por el cuerpo, o pasar un tiempo agradable con la familia o amigos. Muchos eventos sociales como las fiestas y reuniones involucran a la comida. Pero, para una persona que sufre un trastorno de la conducta alimentaria, el hecho de comer puede involucrar otros muchos sentimientos diferentes. El miedo intenso a ganar peso, y los pensamientos constantes acerca de la comida y de las consecuencias del comer, se vuelve una obsesión para quien sufre de un trastorno de la conducta alimentaria.

Vivir con una persona que sufre un trastorno de la conducta alimentaria, es muy duro. El camino a la recuperación no es fácil, pero con tratamiento, una persona puede rehabilitarse y reintegrarse a una vida social y familiar saludable. Sin ayuda, una persona con un trastorno de la conducta alimentaria puede tener una serie de complicaciones médicas, ponerse muy enfermo, e incluso morir.

Para muchas personas, en especial mujeres, el estar a dieta se ha convertido en una forma "normal" de comer. Usted notará que a lo largo del día es común entablar una conversación acerca de calorías, grasas, o la última dieta. La delgadez y evitar comer se han confundido actualmente con salud, control, carácter y éxito. No debe uno asumir que la gente delgada es siempre gente saludable.